viernes, 18 de noviembre de 2022

Recapituladopción

 Se acerca el final del año y debería ser una época para recapitular y organizar. Sin embargo, las ofertas navideñas, el yen bajo y mi trabajo temporal como ayudante de sastrería han hecho que este mes de noviembre se convierta más bien en un mes de compras :__>


Nine hakamero budget edition (六分の一男子図鑑 袴スタイル ナイン)

Cuando Petworks sacó los primeros momokunes adopté a Makoto (六分の一男子図鑑 エイト B1908), un japonesito cuqui al que le gusta travestirse y trabaja en un Maid Café... donde no saben que es un chico. Su amigo Satoshi (六分の一男子図鑑 ナイン B1908) trabaja en el Butler Cafe que hay un par de pisos más abajo. A ambos les gusta ir de recreativas para olvidarse un rato del curro.
La verdad es que me pareció muy chula e interesante la apuesta por la pareja de chicos que hizo Petworks, y me quedé con ganas de tener un Nine (y así poder tener uno de cada). Sin embargo, la relación calidad/precio me decepcionó y me mantuvo alejada de mi idea de adoptar otro chico... hasta que hace poco Petworks lanzó una oferta con cabezas sueltas y cuerpos clase B. No sé qué tal saldrá el invento, pero no creo que mucho peor que es estándar (que ya de por sí tiene piezas de tres colores diferentes y articulaciones flojas). Me gustaría hacer con él un mecánico siniestro del apocalipsis, pero no sé si nunca llegaré a perfilar demasiado nada de su historia (aunque me encantaría, echo de menos escribir y chuflar historias de moñecos, sight).



Elfin Noah EA01

EnS es una empresa coreana que fabrica muñecos de resina estilo "clásico" y estilo "anime". La primera vez que me llamó la atención uno de sus modelos, estaba navegando Dollyteria de forma random, cuando de pronto me topé con un chico 1/6 bastante cuco. Investigando llegué hasta el dealer japonés... que debía manejar la mayor parte del cotarro, ya que la presunta web oficial estaba cutremente desactualizada (hasta el punto de que, a día de hoy, no he sido capas de volver a dar con ella).
Más tarde, algún niño cuco por TW hizo que volviese a interesarme por esta modesta compañía y, finalmente, no pude resistirme al evento del 10% que hicieron. me he pillado un gordito precioso de tipo anime con un buen de set de manos de cambiar ♥ Todo sea que no acabe llamándose "Gorditow" o "Chico Bikini"...
Ahora sólo espero que sea verdad aquello que comentaban a principios de año de sacar un cuerpo algo más crecidito (y le pesco un noviete).


Mini Usaggie (ミニうさぎぃ そこなし)

La descubrí navegando por Mandarake y, aunque no me encanta lo pequeñajo que le queda el cuerpo, sí me siento seducida por la mejora de posabilidad con respecto al cuerpo de Petworks. De modo que... ya veremos. Si fuese más fácil encontrarle un cuerpo bonito en negro, la cambiaría... pero la cosa está fatal fuera de los colores "carne". Es posible que retome el Zbrush con la esperanza de esculpirle algo... pero no prometo nada :_>

jueves, 13 de octubre de 2022

La historia de los Rurukos

 

Mi historia con los Rurukos se podría resumir fácilmente con tres palabras: amor, odio y desesperación. Su mayor encanto radica en una preciosa carita de goma... acompañada de un cuerpo de mierda (Pure Neemo XS en la mayoría de sus ediciones), que no me molestaría tanto de no se por el precio. Comparados con otros muñecos similares, los Rurukos son sin duda muy deseados y, consecuentemente, muy caros. Ya de salida su precio es bastante más elevado que el de una muñeca de Azone o de Obitsu, y a poco que el Ruruko sea bonito la segunda mano se desmadra, con contadas excepciones.

ruruko_boys

Compré mi primer Ruruko en agosto de 2018. Pagué 18000JPY en el Mandarake de Sapporo por un chico básico, el "Fresh Ruruko 1703 Boy". En casa se encontraría con su hermanito gemelo (de Yukari) y el 12 de octubre de 2018 le hice sus primeras fotos, celebrando el cumpleaños en fraternidad.

De forma un poco inesperada, a finales de 2019 el pequeño Arnaut agarró a su novio Howl y se fueron a Japón a disfrutar del momiji. Allí fue donde encontré mi primera Ruruganga: una "Ruruko Girl Vampire" del Uchusen de Radio Kaikan a 11000JPY. La verdad es que era una chica blanquita, con ojos de gato, asequible... y no me lo pensé mucho. Sin embargo, dejarme llevar por la baratura me pasó factura, y tuve meses de amor/odio en los que no sabía muy bien qué hacer con ella.

Por suerte, los días oscuros de Lúmina (que así se llama la Ruruka gótica) ya son cosa del pasado. He hecho las paces con ella y, este 12 de octubre, la he sacado por primera vez para que pose con su hermanito. Ambos están esperando nuevos y mejores cuerpos (un Obitsu22 y un Piccodo shotito) y, lo que es aún mejor... ¡un tercer hermanito! Se trata de un "CCSgirl 20SS Ruruko Boy" que encontré a 11880JPY en Dollyteria después de una extenuante búsqueda del maldito Ruruko maguco carero de las pelotas.

Y eso es todo acerca de mi historia con los hermanitos pequeños de Momoko. Por ahora me gustaría centrarme en dioramas, miniaturas y ropa para los muñecos que ya tengo... pero no dejo de ronear con muñecos nuevos para intentar huir de la frustración de que tengo unos cuantos pagados que aún no están ni siquiera listos para enviar...

miércoles, 24 de agosto de 2022

Bache muñequero superado

Pedir y esperar, pedir y esperar, pedir e intentar no desesperar... así es la historia de coleccionar muñecas. Y la parte de "no desesperar" puede llegar a ser realmente difícil...

Hace unos meses pedí a Simiete (DHS Ari), para que fuese compañero de aventuras de Monillo (DHS HanaIchi). Muero por sobarlo, pero sé que todavía me queda una larga, tediosa e indefinida espera. Para cuando llegue me gustaría tenerle algo de ropita.

Después, SnailShell lanzó a Milk T y no me lo pensé dos veces. No me apasiona ir a por la cuarta (casi quinta, si tenemos en cuenta que Phantom es doble) plastic waifu rubia... pero el rollo bikini y la piel oscura se ganaron mi corazón. ¡Y además le cogí una espectacular chaqueta de color amarillo neón! Está previsto que salga en diciembre, pero con el estado actual del mundo sólo Glob sabe...


Todo esto para decir que comprar muñecos y no poder tener tenerlos me da ansiedad. Y me frustró hasta el punto de llevarme a un serio bajón muñequero del que no sabía muy bien cómo salir: me apetecía pescar algo nuevo (que en julio fue mi cumpleaños y estrenar juguetes es un must), pero nada parecía encajarme. Ni siquiera Obitsu tuvo la decencia de cumplir su palabra y presentar un maromo cañón en el WonderFest de verano que se celebró a finales de julio. 

Así que ahí estaba yo toda triste a principios de agosto, temiéndome haber perdido la capacidad de generar serotonina comprado muñecas. Pero no quedaba mucho para que un viejo amor viniese a picarme de nuevo: las Azone Picco D. Una de las series más locas e incomprendidas del fabricante de muñecas japonés. Manos y pies desproporcionados, grandes ojos y... ¡chicos! Sí, sólo sacaron cuatro (Allen. Mem y dos ediciones de Will), pero lo suficiente como para engancharme. Así que decidí que había llegado la hora de darles a Eren (Allen) y Armin (Mem) nuevos amigos... ¡los presentaré cuando lleguen sanos y salvos a casa!

Y la última y más loca de todas las novedades que ha venido a servir de justificación para más adquisiciones... ¡estoy aprendiendo a hacer punto de dos agujas! Muy modesta y cutremente, pero ya me apaño para hacer algún gorrito. Espero que este invierno mis quequetes puedas estar tope de calentitos.


miércoles, 23 de febrero de 2022

Los regalos de Navidad van cobrando vida

 Siempre hay dos cosas que me han parecido fundamentales a la hora de que un personaje cobre verdadera vida:


1) La tridimensionalidad: El papel es un medio perfecto para crear y desarrollar personajes. Quien me conozca sabe bien que me gusta mucho dibujar a mis personajes en todo tipo de situaciones. El papel es siempre el primer paso de cualquier proyecto, y tiene ese toque encantador de recoger las infinitas posibilidades que pueden expandirse a otros medios… como las tres dimensiones. Ser capaz de ver, tocar y posar un objeto que vive en el espacio tiene un encanto particular.



2) El movimiento: Algo de lo que un dibujo o una escultura carecen. Por supuesto, el cómic y las fotohistorias son una preciosa aproximación al movimiento. Pero el auténtico paso hacia la vida está en la stop-motion y la animación. Hay algo especial en ver a un personaje moverse “como si estuviese vivo”.

Y en eso están los muñequitos que me compré estas navidades. Hoy 23 de febrero ha llegado el pequeño monillo de HanaIchi. Y también he terminado la primera animación de Okarino (llevo un par de días dándole vueltas... y por fin puede caminar).

A la muchacha ya le he hecho un poco de hot glue para mejorar su posabilidad. Estoy en probarle ojos y pelucas, ¡poco a poco va avanzando hacia su look final! Veremos qué tal le sienta un maquillaje casero de Tortilandia.

De Okarino acabo de mandar el segundo pago. Como su personaje está basado en el clásico héroe de videojuego, me anima mucho hacerle pequeñas animaciones. Próximamente: Okarino corriendo y Okarino dando espadazos.

miércoles, 15 de diciembre de 2021

La navaja de Apo (parte II): el muñeco, su historia

 ¿Los personajes que quiero escribir... coinciden con las muñecas que quiero tener?


What?!! khÉ?!! La puta de oros en conserva...!!

Parece una majadería (quizás lo sea), pero no es tan complicado como parece. Quizás eres una persona a la que le apasionan las historias de samuráis malotes. Y empiezas a enresinarlos... señores de rasgos asiáticos, kimonos, pelucas negras con recogidos...

... y al final eres tú la que acabas hasta el moño. Porque son poco versátiles. Porque es difícil materializar lo que tienes en la cabeza. Porque contar una historia con fotos es un coñazo y requiere una cantidad ingente de dedicación. Porque quieres probar cosas nuevas, que te compliquen menos la vida y te reporten más satisfacción.

Igual un día te compras "por probar" una muñeca que no tiene nada que ver con el Japón medieval. Y descubres que es divertida y versátil. Que te gusta jugar a los trapos y hacerle peinados. Que, como muñeca, te divierte más, aunque no tengas nada fascinante que contar de ella.

Sí, lo sé, la solución es sencilla. Renunciar a la narración y la historia en favor de otras formas de ocio muñequero. Mi problema particular es que contar cuentos sigue siendo lo que más me gusta. Y conseguir que muñecos y cuentos encajen, lo que más me cuesta. Por eso sigo chiflando historia nuevas cada vez que entra un nuevo muñeco en casa...

Triste diatriba en la que vivir atrapada, ¿no es cierto?



PD: He actualizado la lista de compras, que llevaba largo tiempo abandonada...




domingo, 5 de diciembre de 2021

La navaja de Apo (parte I): el test de acceso

 “Ahora mismo… ¿me volvería a comprar este muñeco?”

Para mí, uno de los síntomas claros de que una ya es muy viejuna en el hobby es hacerse esta pregunta. Y muchas otras. Filosofar con el muñequeo. Quiénes somos, de dónde venimos, qué nos compramos. Por qué nos lo compramos.

Y así, de este modo, he conseguido elaborar un pequeño método personal que me ayuda a decidir si una muñeca debe venirse a casa o no. ¿Queréis conocer mi test de acceso a la colección apokripha?


 


1. TAMAÑO

Por debajo de los 30cm. He tenido y tengo muñecos más grandes. Es una auténtica pasada cogerlos en brazos, sentir su peso, explorar sus detalles… pero son cansinos y difíciles de manejar. Hace falta mucho espacio y energía para sacarles fotos más allá del primer plano… por no hablar de lo complicado que resulta que tengan muebles y accesorios.

Los tamaños más pequeños me permiten explotar al máximo el lenguaje corporal en las fotos, así como captar también el entorno que rodea al muñeco. De la escala 1/3 pasé a 1/4, luego a 1/6, hasta 1/12... el encogimiento no tiene límites :_D

 

2. PRECIO

Se trata de un factor limitante, sin duda. Una no debe meterse en pagar lo que no se puede permitir… pero, a parte de si me lo “puedo” permitir, siempre me pregunto: ¿me lo “quiero” permitir? Muchas veces el precio de un muñeco hace que me corte a la hora de jugar con él. Porque temo que se estropee o se rompa (aún puedo cerrar los ojos y escuchar el sonido de mi preciosa Anais limitada de Volks dejándose una ceja contra el asfalto). Y la verdad es que… disfruto demasiado trasteando como para la pasta me cohíba, así que, si algo está fuera de rango, lo dejo pasar. 

Añadir que recientemente se ha añadido una problemática interesante: los muñecos que se revalorizan. Lo compras por 100€ y su precio en el mercado asciende hasta 350€. Personalmente, no me corto de jugar con ellos por el precio al que podrían venderse si estoy segura de que los quiero para mí.

 

3. POSABILIDAD

El muñeco tiene que posar muy bien. Si no puede adoptar poses variadas y naturales, no está hecho para mí. La buena ingeniería y las junturas dobles aumentan menormente las papeletas de que un muñeco se venga a casa. Ya no sólo por las posibilidades expresivas que pueda alcanzar en las fotos… lo cierto es que también disfruto mucho agarrando un muñeco, poniéndolo una pose chula (¿llevándose las manos a la cara? ¿abrazándose las rodillas?) y dejándolo en mi mesa para que me haga compañía.

 

4. PIEZAS DE CAMBIAR

Sé que hay quien no les saca partido… pero no es mi caso. Me encantan las manos de cambiar (sobre todo las de goma, que no se rompen). También el rollo de las expresiones faciales muy chulo, pero casi queda relegado a las figuritas de acción y algunos pocos BJD experimentales.


Y así es como algunos de los que superan el test terminan por venirse a casa. ¿Y vosotr@s? ¿Tenéis algunas "normas" para predecir si un queco funcionará en vuestra casa o no? ¿Las compartís?


Y si habéis leído hasta aquí este tostón filosófico... ¿queréis descubrir de qué su segunda parte? CHANAN. Tengo cuerda para rato. Lo siento.

viernes, 5 de noviembre de 2021

¡Bienvenida, Miya!

Tengo que reconocer que la cuando vi a Miya Okumura, no sentí amor a primera vista. Supongo que no estaba en un momento muy plasticoso y, además, el look (ojos, peluca y ropa) no era de lo más favorecedor.

Pero por suerte los periodos de pedir en Obitsu son largos, lo que me dio tiempo a cambiar de opinión. Pensé que, siendo el mismo molde de cabeza que Shizuka Mitsushiro, quedarían bien juntas… y los ojos y la peluca podían cambiarse… así que terminé por adoptar una en un arrechucho de pasión por Obitsu. Lo bueno de tener tan claro que quería otros complementos para ella, es que pude hacerme con ellos antes de su llegada.

Aunque no fue todo "rodado". Al principio la peluca rubia no me conquistó porque tenía el flequillo demasiado largo y le quedada extraña. Probó algunas otras. Me gustó una azul oscuro, pero meh. Acabé volviendo a la rubia aunque tuviese que recortarle el flequillo... y me animé a cambiarle los ojos. La transformación fue espectacular:

Y, dentro de no mucho, espero hacerle muchas más fotos... ¡y contar algo de su historia!