Una de las historias que más me gustan (y que también tengo más desatendidas :__D) es la de Oromedon y Osen. El motivo -o excusa- es tan previsible como poco creativo: Oromedon es pesado, difícil de manejar, grandes... ¡y su blushing es extremadamente delicado! (por no decir directamente que apenas he jugado con él y ya tiene algunos saltones... arcs, como lo detesto).
Me encantaría poder agarrarlos y hacerles fotos felices por el campo, pero no sé por cuantos kilómetros o accidentes geográficos sería capaz de arrastrarme cargada con ambos muñecos y con la máquina de fotos. Sí, lo sé, hubiese sido lo ideal meter algún fondo fotográfico campestre en algún pedido a TaoBao... que nadie me pregunte por qué no lo hice. Supongo que no estaba "in the mood for".
Pero el caso es que hace poco que descubrí un manga muy mono llamado "Equus" (es yaoi con centauros, así que si alguien se asoma a mirar, que no pueda decir que no avisé UXD) y me acordé de mi pobre Oromedon, tan mono y desatendido él...
Y hoy, para rematar, me llegó el precioso cayado que me hicieron Nicte y su chico (no dejéis de echarle un ojo a su tienda, "In another world"). Es tan, tan, TAN chulo... que no tengo palabras. Oromedon siempre ha necesitado un cayado en el que reposar su complicada espalda mientras sus ovejas pastan... y este es sencillamente fabuloso.
Así que Nicte: muchas gracias. Espero que os animéis a hacer alguno más o a coger encargo porque es una pasada. Te dedico este pequeño nuevo capítulo de la historia de ellos (que aunque la foto no es la mejor, cuenta el bonito momento en el que se conocen): El cordero perdido.












