Hoy ha sido un día productivo, pero eso también supone desgraciadamente que ha sido bastante largo y que la espalda me duele como si me hubiesen roto una silla en ella.
El objetivo principal era hacerle un poquito de caso a Eins y ha quedado más que cumplido: El primero, él único... el último. Estas fotos son muy especiales no sólo porque cuentan un poquito más de su historia, sino porque todo lo que lleva (salvo las botas) se lo hemos hecho nosotras. Yukari le hizo la peluca más mágica y delicada del mundo... que como podéis ver, se mecía al viento como un mar de olas blancas y púrpuras. Me encanta porque Eins tiene buena cabeza para lucirla, y es muy etérea y especial, como su personaje.
La ropita se la hice yo... Eins nunca ha tenido demasiada al no tener un cuerpo fijo. Pero ahora le veo guapo y bien proporcionado en el de twigling, que es potente pero tiene poco pecho... ¿os creéis que había olvidado lo MUCHO que adoro coser ropa NEGRA? Y lo mucho que adoro a los personajes goticorros, sight. Tenemos que hacerle una sesión con su esposo (Eins ya tiene la ropa preparada, espero que Tito haga lo propio).
Y como llevaba desde las 8:30 dando vueltas por ahí, cargando peso como una mala mula, lo he mandado todo a tomar por saco nada más llegar a casa y me he centrado en lo que más me apetecía del mundo: pintar a Artyom. Como resultado, el muchacho ya tiene cara... pero las fotos vendrán cuando yo esté menos agotada.
Muchas gracias por leer y siento tener un poco abandonadas las respuestas... ¡ah, me mueroh!




